Los mercados de productos siempre verán fluctuaciones en los precios. Las materias primas o la producción pueden verse afectadas, lo que implica grandes oportunidades de ganancias. Los operadores mejor preparados para incrementar la producción para ajustarse a los aumentos de precios o la demanda se encuentran mejor posicionados para maximizar las ganancias.

Pero el incentivo de producir más cuando las ganancias son altas puede ocultar riesgos: pueden surgir defectos en los equipos cuando trabajan más arduamente o durante más tiempo de lo habitual sin el mantenimiento adecuado, y cuando se intentan manejar los aumentos repentinos de la producción mediante distintos turnos de empleados. Estos riesgos pueden conllevar consecuencias importantes, que incluyen la reducción de la seguridad para los empleados, el frenado de la producción, la pérdida de capital y la pérdida de oportunidades para satisfacer las necesidades del mercado.

 

Production Availability.PNGEntre los ejemplos de eventos inesperados, se incluye un incendio ocurrido en 2015 en una refinería petrolera de Delaware, que involucró un craqueo catalítico de fluido utilizado con el proceso de conversión de petróleo. Otro ejemplo fue cuando murieron cinco empleados en una explosión ocurrida en una refinería en el estado de Washington. Este evento en particular implicó un incendio y una explosión que se produjeron después de reiniciar los calentadores a los que se les había hecho mantenimiento recientemente. Lamentablemente, los accidentes en el lugar de trabajo ocurren con más frecuencia en situaciones con mayor demanda.

El uso de un plan de fiabilidad estratégica garantiza que las plantas sepan si están listas para realizar sus operaciones con capacidad total y riesgos mínimos. El simple hecho de que una máquina esté en funcionamiento no implica que se esté desempeñando de manera eficaz ni que pueda esperarse que las fallas por desarrollo lento se mantengan ocultas el tiempo suficiente como para cumplir con los compromisos. La fiabilidad significa entender el estado de un recurso, sin incertidumbres, con respecto a su capacidad para satisfacer las necesidades de la empresa. Los empleados pueden aprovechar al máximo los equipos y las instalaciones de producción sin correr el riesgo de causar situaciones peligrosas.

El tiempo de inactividad planificado es el tiempo asignado por adelantado para realizar mejoras y mantenimiento a los equipos. Por el contrario, el tiempo de inactividad no planificado implica situaciones en que problemas imprevistos con los equipos u otros inconvenientes restringen las operaciones o producen interrupciones en la instalación. Las plantas e instalaciones que se desempeñan en el cuartil más bajo tienen un 86 % de disponibilidad, y la mayor parte del tiempo de inactividad es no planificado. Estas cifras son indicadores importantes del riesgo que corre una empresa al incrementar la producción para obtener ganancias.

Por el contrario, las empresas que gestionan la fiabilidad para obtener un rendimiento del primer cuartil observan un 97 % de disponibilidad de la instalación en promedio. Estas mismas empresas gestionan la condición de sus activos y tienen una pequeña cantidad de tiempo de inactividad no planificado. Presentan mucho menos probabilidades de tener una falla catastrófica inesperada mientras se esfuerzan por incrementar los objetivos de producción. Debería haber un equilibrio real en reconocer la necesidad de aumentar los ingresos y la rentabilidad, y los riesgos de fallas en los equipos al hacerlo.

 

When Your Market Calls Can You Answer It Safely.pngLas empresas del primer cuartil realizan un mantenimiento de los equipos de manera proactiva en vez de tomar medidas ante fallas. Este método proporciona la base para la toma de decisiones informadas sobre el riesgo que se corre al incrementar la producción. En comparación, las plantas que se encuentran en el cuartil más bajo tienen prácticamente dos veces la probabilidad de enfrentar un evento no planificado y posiblemente corran un riesgo importante para la seguridad al ejecutar sus recursos, agotarlos y causar problemas más grandes en un intento por garantizar más ganancias. Los accidentes en el lugar de trabajo en estos entornos tienden a suceder cuando las plantas no funcionan normalmente. Y no olvide: una inversión en fiabilidad implica una mayor seguridad.

Una empresa que implementa un proceso de mantenimiento uniforme y sistemático en todos sus centros e instalaciones significa que puede responder a la demanda del mercado cuando se produzcan aumentos inesperados. Se trata de un esfuerzo a escala completa. Las empresas pueden considerar la idea de trabajar con expertos y asesores en fiabilidad que puedan ayudarlas a identificar y abordar datos predictivos que permitan priorizar el trabajo. Al tener acceso a equipos conectados y consultar a expertos, las instalaciones pueden monitorearse en tiempo real utilizando un método inteligente más predictivo para gestionar las instalaciones y responder a la llamada cuando surja la oportunidad de obtener más ganancias.