Se han realizado cambios drásticos en las redes de energía eléctrica a nivel mundial generados por los costos diferenciales en el combustible, las reglamentaciones ambientales y los avances tecnológicos en formas de energía alternativa.

En IHS CERAWeek 2016, Robert Yeager de Emerson se reunió con un grupo de expertos destacados en una sesión de debate estratégico, “Operaciones de redes y sistemas de energía: cómo mantener las luces encendidas en una era de cambios.” Los demás miembros del grupo de debate fueron Jon Jipping, director de Operaciones de ITC Holdings, Chris Shelton, director de Tecnología de AES Corporation, Jacob Worenklein, director ejecutivo de US Grid Company y Andy Lubershane, coordinador del debate de IHS.

El enfoque de la sesión fue oportuno y abordó un problema importante para el sector:

“Los mercados de carbón han caído en una recesión de una profundidad que no se ha visto desde la década de 1990, lo que aumenta la esperanza de algunos oponentes de la industria del carbón de que este sector por fin está llegando a un descenso terminal. Sin embargo, se conservará un mercado de carbón vibrante y creciente, al mismo tiempo que ya existen signos que surgen de la recuperación venidera. Esta sesión se centra en las causas de los problemas actuales del sector y en lo que ya se está haciendo para abordarlos, lo cual proporciona una orientación hacia la supervivencia de la recesión de precios que muchos participantes de las industrias del petróleo y gas podrían considerar útiles para su futura planificación.”

Desde la identificación y el abordaje de las áreas de vulnerabilidad en microrredes hasta el aumento de la fiabilidad de la red general y los niveles de emisión, los panelistas se involucraron en un debate enérgico sobre diversos temas. Yeager habló sobre los desafíos del flujo de energía bidireccional proveniente de fuentes renovables, como la energía solar y eólica. La red debe mantener un voltaje y una frecuencia sólidos, enfatizó, y debe adaptarse instantáneamente a la llegada y partida de estas fuentes.

Existen efectos ocultos relacionados con la fiabilidad de la red. A medida que el flujo de energía cambia, se producen tensiones mecánicas en los generadores, los tubos de calentadores y otros equipos de procesamiento. Esto genera una necesidad aún mayor de monitorear los equipos de cerca y actuar antes de que se produzcan fallas no planificadas.

Además, las fuentes alimentadas con carbón no son cíclicas. Las unidades de ciclos combinados que se ejecutan con gas pueden producir los ciclos con mayor rapidez y responder a los cambios de carga. Las fuentes renovables llegan y se van en función de las condiciones climáticas inmediatas.

El almacenamiento de energía fue otro tema importante del debate. Hace tan solo cinco años, el almacenamiento de energía se realizó principalmente a través de bombas de agua a alturas elevadas para crear energía potencial. El aire comprimido constituyó otra forma, pero no se utilizó con tanta frecuencia. Actualmente, la tecnología de baterías ha avanzado de manera tal que su uso ha comenzado a aumentar. Estas unidades de batería se conectan a la red y, en los próximos años, se convertirá en la competencia de la capacidad de almacenamiento de una bomba hidroeléctrica.

Incluso a medida que la energía continúa transformándose, los participantes del debate hicieron hincapié en que una cartera equilibrada de fuentes de combustible de carbón, gas natural y fuentes renovables seguirá siendo necesaria para proporcionar la resistencia de la red general.